Parásitos Intestinales

Autor: Dr. Mauricio Tabilo Pizarro, Médico Veterinario, Abril-Mayo 2002.

ZOONOSIS, 1ª PARTE

LAS ENFERMEDADES QUE NUESTRAS MASCOTAS PUEDEN CONTAGIARNOS

Este es el primer artículo de una serie que está referido a las ZOONOSIS, es decir a aquellas enfermedades que tienen los animales y que pueden ser contagiadas a las personas. En este primer capítulo trataremos el tema de los parásitos intestinales, tanto de perros como de gatos, los cuales, para una mejor comprensión, dividiremos en dos grandes grupos: gusanos y parásitos microscópicos (éstos últimos serán tratados en el siguiente capítulo).

GUSANOS INTESTINALES: Se refiere básicamente a aquellos parásitos que son visibles, y en ellos encontramos a 2 sub-grupos: áscaris y tenias.

1) ÁSCARIS: Son un grupo de gusanos que se caracterizan por ser blancos, largos (no son raros ejemplares de más o menos 20 centímetros) y delgados (como "cabellos de ángel") y que usualmente se enroscan en sus extremos o completamente. Pueden ser encontrados en las heces de perros y gatos e incluso pueden ser vomitados. Pueden ser vistos en las heces de los cachorros incluso antes de las 3 semanas de edad. Problemas en la mascota: A veces no generan ningún síntoma, pero también pueden provocar hinchazón del abdomen, diarreas, vómitos, obstrucciones intestinales, problemas a los pulmones, temblores y en algunas ocasiones la muerte del animal. Generalmente la madre se los transmite a los cachorros durante la gestación (incluso a pesar de estar ella desparasitada) o a través de la leche y heces. También pueden ser transmitidas entre animales a través de las heces (por ejemplo al olerlas, o incluso comerlas). Problemas en el ser humano: Si una persona (en particular niños pequeños) pudiera ingerir larvas de estos gusanos, puede generarse un problema llamado "síndrome larva migrans", que consiste en que la larva ingerida comienza a migrar dentro del cuerpo, pudiendo llegar a instalarse en el hígado, ojo, cerebro, pulmones y otros tejidos, pudiendo provocar problemas en ellos incluso tan graves como neumonías, convulsiones, pérdida de la visión, salud deficiente, etc. Prevención: Lo más importante es desparasitar al cachorro desde pequeños para lo cual existen varios productos tanto en gotas como en pastillas. Esta desparasitación debería comenzar desde aproximadamente los 19 días de edad y repetirse cada 15 días durante 2 o 3 meses y desde ahí seguir exclusivamente con pastillas, cada tres o cuatro meses DE POR VIDA. También es importante hacer evaluaciones 1 o 2 veces al año con exámenes de las heces (coproparasitarios) para verificar la ausencia de estos gusanos. El retiro de heces del ambiente debe ser lo más seguido posible. Demás está decir que si estos manejos no han sido llevados a cabo es importante evitar un contacto muy cercano con la mascota, por ejemplo los besos, y lavarse las manos y desinfectar regularmente el entorno del animal y evitar el contacto con otros animales o sus heces.

2) TENIAS: Aquí encontramos básicamente 2 distintas, una de las cuales, es bastante larga, pero que en general podemos encontrar en las heces de gatos y perros, o alrededor de su ano, sólo trozos de ellas muy pequeñas, que asemejan a un grano de arroz (Dypilidium caninum) y la otra que es bastante pequeño (2 a 6 milímetros) pero muy peligroso (Echinococcus granulosus). Problemas en la mascota: Ambas pueden no provocar ningún signo o bien generar en la mascota principalmente deterioro de la salud, diarreas y picazón en el ano (a veces estos perros arrastran el trasero para rascarse). Aparecen en cachorros pero a mayor edad que los áscaris. D. caninum se transmite a través de la ingestión de pulgas que transportan las larvas del parásito y E. granulosus a través de la ingestión de vísceras de animales infectados (principalmente de oveja), por lo tanto es más común en el sur del país o en zonas rurales donde les tiran a los perros las sobras de los animales que sacrifican y que tienen a la larva en sus tejidos (y que a su vez se contagiaron por ingerir alimento en contacto con heces de perro). Esta larva es llamada quiste hidatídico. Problemas en el ser humano: D. Caninum se puede contagiar, especialmente en niños pequeños (y sobretodo lactantes), por la ingesta de pulgas con larvas en su interior, y en el intestino se genera este parásito aunque no genera problemas muy serios (es un tipo de lombriz solitaria, aunque es difícil que ocurra esta infección). E. granulosus es mucho más grave, puesto que la ingesta de huevos de esta tenia, puede generar en el ser humano la enfermedad denominada "HIDATIDOSIS", que es el desarrollo de los quistes hidatídicos, que son especies de bolsas llenas de un líquido transparente y pueden llegar a ser bastante grandes (como del tamaño de un melón incluso) y se alojan en distintos tejidos de la persona, siendo más comunes en el hígado, pulmón, corazón incluso, y otros órganos. Los síntomas son variados y dependen del órgano afectado. Es un problema importante en salud humana, puesto que el tratamiento principal es la cirugía. Si la enfermedad está avanzada puede generar la muerte del paciente afectado. Prevención: Básicamente lo mismo de lo expuesto para áscaris. Exceptuando que las tenias sólo pueden ser eliminadas por los productos que vienen en tabletas. Además de esto es importante evitar las pulgas con los tratamientos específicos y no dar a las mascotas vísceras crudas de otros animales.

RESUMEN

1.- Para la prevención de los gusanos intestinales en el perro y en el gato es importante la correcta y periódica desparasitación tanto en el cachorro como en el adulto.

2.- En este texto se ofreció un esquema de desparasitación, pero lo definitivo y el producto a usar debe ser recomendado por su médico veterinario.

3.- Para la certeza absoluta de ausencia de estos parásitos deben tomarse muestras de las heces para hacer un examen COPROPARASITARIO (Idealmente 3 muestras seriadas, tomadas día por medio).

4.- Es muy importante el correcto manejo del ambiente donde vive la mascota, limpiando adecuadamente, principalmente las heces.

5.- Evitar dar cualquier tipo de carnes o vísceras crudas tanto al perro como al gato.

6.- Evitar el contacto de nuestra mascota con otras que no tienen los mismos manejos o con sus heces (principalmente en la calle).

7.- Evitar el contacto muy íntimo con la mascota (como los besos) si no han realizado todas estas maniobras, principalmente los niños.

8.- Tratar las pulgas.

9.- Existen algunas enfermedades que aún no hemos considerado, y lo haremos en artículos posteriores, por lo tanto seguiremos dando otras recomendaciones.

Valorar: 
0
Sin votos