Volver a la Columna Perruna

 


 
 

 

 

 

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Aquí están algunas de las hermosas historias que han querido compartir con nosotros nuestros amigos lectores.

 

 

 

 

La Historia de Dieciocho

por Dieciocho

Estoy enfermo, tengo pulgas, tos y solamente veo con uno de mis ojitos. Debe ser por eso que no vi el auto que me atropelló hace unos días. Tengo hambre pero no puedo buscar comida (y que bien huelen los anticuchos), así que mejor me voy a quedar quietito en este rincón. Me duele mucho.

Hay tantos humanos estos días, pero ninguno me hace cariños, en realidad ni siquiera me miran. Solamente me miró una humana que pasó hace rato, pero llevaba una jaula con un perro y tampoco me hizo cariños. Ya no tengo fuerzas, ojalá me pudiera quedar dormido.

Que raro, volvió la humana pero sin perro. Trato de saludarla pero ya no tengo voz.

Me mete en la jaula. ¿Dónde me llevará? Por lo menos en esta jaula estoy abrigado, pero tiene olor a perro.

Ahora llegamos a un lugar, hay gente con ropa blanca y ella llama a un humano que se llama veterinario. Le dice que me trae para eutanasia pero que antes me den de comer.

Debe ser bueno eso si viene con comida.

Me sacan de la jaula y me dan lo más delicioso que comí en mi vida. Que ni piensen que voy a soltar esta latita antes de comermela toda. Y este humano molesto pinchándome las patas, dice que parezco peor de lo que estoy.

Mmmm que rico estaba, le voy a dar las gracias a la humana. Le lamo las manos y como no puedo caminar me trepo hasta su cuello y le hago mimos.

Lo que no entiendo es porque llora...

Ahora ellos hablan, dicen palabras que no entiendo: radiografía, reflejos, calmantes, antibióticos.

De nuevo a la jaula, pero no vuelvo a Estación Central. La humana dice que voy a su casa hasta que me mejore. ¿Qué será casa?

Dieciocho es un gato adulto joven y pesa 2,5 Kg. El diagnóstico es un ojo ulcerado e infectado, infección respiratoria, desnutrición, varios pelones y la cadera quebrada.  Deberá pasar unos dos meses en jaula hasta que suelde su cadera y luego hacer rehabilitación para recuperar el movimiento. Luego será puesto en adopción.

Necesita: arena sanitaria, naxpet 10 mg, rostrum 50 mg, ciprovet, $ para consultas veterinarias, radiografías y rehabilitación.

Si quieres apadrinarlo y asi colaborar con su recuperación llama al 08 569 8381 o envía un mail a info@sosgatitos.cl

(27/09/2005)

ESCRIBO PORQUE ESTOY TAN ANGUSTIADA, TENGO TANTA PENA, TRISTEZA, DOLOR...

SE NOS FUE MI NEGRITO, EL MORO. 

YO SABIA QUE ERA INEVITABLE, QUE ALGUN DIA PASARIA, PERO ME NEGABA A PENSAR QUE FUERA PRONTO, SIEMPRE CREI QUE ERA INMORTAL. 

NUNCA SE ENFERMÓ, UNA VEZ SE DAÑO UNA PATITA TRASERA, HACE COMO TRES AÑOS, YA TENIA ONCE, Y EL DOC ME DIJO QUE QUEDARIA COJITO, PERO... SOPRESA, QUEDO COMO SIEMPRE, JUGUETON, SALTARIN, ALEGRE, CARIÑOSO. 

AYER, DESPUES DE UNA SEMANA QUE SE ME ENFERMÓ, SE FUE, TRANQUILO, SUAVE, Y GRACIAS A DIOS, SIN DOLORES NI SUFRIMIENTOS EXTREMOS, AL CIELO DE LOS PERRITOS. 

ESTUVO 14  AÑOS Y MEDIO CON NOSOTROS, LA FAMILIA, Y FUE UNO MAS. LO EXTRAÑAREMOS TANTO, NO ME HAGO LA IDEA DE REEMPLAZARLO, PERO ASI ES LA VIDA. AHORA TIENE SU TUMBA EN EL MEDIO DE NUESTRO PATIO, CON FLORECITAS PARA QUE LO ALEGREN, LAS MISMAS QUE ROMPIA CUANDO ERA CHIQUITITO.

 
MORO, TE EXTRAÑO TANTO!!!
 
 
 
TU MAMA

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Una historia de "Esperanza"...

Me encontraba de vacaciones con un par de amigos recorriendo el sur de Chile.

Estábamos almorzando en un restaurante en Niebla, al mirar por el ventanal vi un perrito chiquitito que se arrastraba por debajo de los autos en el estacionamiento.

No pude quitarle la vista, preocupada que no lo fueran a pisar entre tanto auto.

 Antes de salir un auto  un niño lo tomó y lo dejó en una cajita de cartón. Como soy amante de los animales dejé a mis amigos y a mi almuerzo por salir a conocer a este perrito. Un niño se acerca y me dice que es de él, que tiene menos de un año. Me cuenta que le falta parte de la pata trasera porque la madre de la cachorra se la mascó cuando nació, que esta perrita es la única con vida ya que el resto la madre los mató. 

Según mi amigo la perra era callejera y no era alimentada por nadie. El encontró a esta perrita sin pata y pidió permiso para dejársela (mi amiguito no tiene más de 12 años) y su madre le dijo que bueno, pero que tendría que alimentarla y llevarla al veterinario por su cuenta, ya que es una familia muy humilde. 

Mi amiguito consiguió trabajo en este restaurante estacionando autos. Le puso ESPERANZA a su perrita , dice porque es algo que nunca perdió. 

Todos los martes la lleva al veterinario que le cuesta $1.500 la consulta, pero el doctor que es de lo más bueno, le regala los remedios y le revisa los puntos de su patita. 

Mi amiguito me cuenta que es muy juguetona y que de a poco aprende a moverse con mayor facilidad, que no lo dejan tenerla dentro de la casa pero que el igual la mete a su pieza y duerme con ella todos los días.

Tomé a la Esperanza y estaba contenta, limpiecita, con su pata sana.

Este tipo de historias, donde niños que no tienen nada o muy poco, sacrifican su tiempo, sus vacaciones por un animalito indefenso, hace que se nos llene el corazón de alegría, de pensar que no todo está perdido, que como dicen en Niebla.. siempre hay ESPERANZA.

Mónica, Ñuñoa.

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Panchita, nunca te vamos a olvidar

"Panchita" apareció en nuestra vida hace 16 años, yo en ese entonces tenía alrededor de 2 años...

Era una mezcla de pastor alemán con un quiltrito, muy juguetona, desde siempre nos llamó la atención su carácter alegre, especialmente con los niños. Pero era muy territorial, no dejaba que ningún otro perro entrara a la casa. Tenía un ladrido especial, al ladrar marchaba...era muy tierna...

Un día nos cambiamos de casa, y al ir a buscarla se escapó por ir a saludar a otra perrita, pasó un auto y la atropelló, de la persona que la atropelló no supimos nada, fuimos donde un vecino quien la subió a su auto y la llevó a la clínica más cercana. Tenía muchas fracturas y su patita quedó prácticamente deshecha, asi que le tuvieron que poner un soporte de fierro. Ya en casa la cuidamos mucho, hasta que logró reponerse. 

Alrededor de un año después llegó una amiga a casa, "Perla", que estaba botadita en un jardín infantil, no se soportaban pero se querían, "Perla" le quitó el aburrimiento a "Panchita". Y así pasaron algunos años y veíamos como "Panchita" envejecía, le salió un pequeño tumor en su vagina por lo que sangraba constantemente, le costaba pararse, la patita le pesaba cada día más. Un día una persona que estaba en casa dejó la puerta abierta y "Panchita" se escapó. 

Creo que nunca habiamos caminado tanto, recorrimos la comuna a pie y en auto, todos los días, pegábamos carteles a colores para que la reconocieran más rápido. 

Fue una semana de profundo dolor, incluso "Perlita" no comía y pasaba echada y triste todo el día. Hasta que nos llamó un niño, que dijo que la había visto. Eran las 1 am pero no nos importó. Fuimos a ver el lugar y era ella, con su carita de cansancio, cuando nos vió sacó fuerzas y corrió a nosotros. Pero sabíamos que ella ya tenía como 13 años y estaba cansadita. 

Llegó otro cachorrito a la casa, "Canela", que nos recordaba a "Panchita" en su juventud, también era quiltro y entre las 3 peleaban y jugaban, pero ya no era la misma "Panchita" que antes. 

Al final del año 2003 "Panchita" ya no se podía sus patitas, teníamos que tomarla en brazos para llevarla a su casita a dormir. Nos despertamos una mañana con un grito...estaba agonizando...nos quedamos con ella sus últimos segundos, estaba helada, le costaba respirar, hasta que al fin se fue en paz...


Ahora está enterrada en el patio de la casa, encima está la casita que tanto riempo la acogió...

SOLO LES DIGO QUE SI SU MASCOTA ES ATROPELLADA LUCHEN POR ELLA, PANCHITA VIVIÓ 6 AÑOS MÁS DESPUÉS DE SU ACCIDENTE, LO QUE FUE CASI UN MILAGRO. y SI SE LES PIERDE NO SE CANSEN DE BUSCAR, LOS MILAGROS EXISTEN..

Panchita, nunca te vamos a olvidar...
Tu familia que te adora
Araya-Fuentes 

(Angela)

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Flavia, una historia con final feliz
 

Esta historia comienza el 11 de Enero de 2004. 

Me encontraba paseando a mi perrita Dolli, una poodle de 1 año dos meses cuando se cruzó en nuestro camino una perra vaga, se encontraba en muy mal estado, llena de sarna, pelada desde el cuello hasta la cola y con un olor insoportable.  

No se como llegó al lado donde nos encontrabamos, ya que en ese instante cuando crucé la calle no ví a ningún perrito, pero ella allí estaba frente a nosotras, con una mirada muy triste moviendo su cola pelada y pidiendo ayuda.  

Fue un amor a primera vista... no tuve corazón para echarla, y la Dolli quiso jugar inmediatamente con ella.  Pese a todos los problemas en la casa ya que llegaba toda la tribu de Arica  a mi casa, (la tribu es mi hermana con sus tres hijos y marido, les digo así de cariño)  decidí llevármela ya que era muy tierna y no tuve corazón para dejarla botada en ese estado, la idea era darla en adopción una vez recuperada.  Pero la familia se encariño mucho con ella y al final se quedó con nosotros.  

En marzo eataba totalmente recuperada, empezó a recuperar su pelo el cual es entre crespo y liso y ahora es una perra quiltra pero muy adorable, se lleva bien  con todos los de la casa y es muy protectora de toda la familia.

 
Espero que muchos perritos vagos puedan tener esta suerte. De tener una segunda oportunidad de una vida mejor.
 
Cecilia Caro

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A los que aman y no aman a los perros
 
Desearía que por un instante se pusieran en el lugar de cada uno de aquellos perros que son abandonados por sus amos, a veces por razones económicas y otras por espacio.
 

Pienso que es la crueldad más grande que tiene el ser humano en su corazón de abandonar cuando las cosas se ponen feas para nuestra comodidad. Creo que cuando se entrega con amor el poco alimento que pueda tener o bien compartir lo que nosotros logremos de alimento, la vida nos retribuye con creces  ese amor incondicional.

             

Pero, como somos estrecho de mente y no visualizamos más allá de la vida misma, no podemos entender que todo esto tiene una enseñanza y que cualquier día podemos ser nosotros los que andemos vagando por trabajo o por un pedazo de pan. Olvidándonos que tantas veces pasamos por el lado de algún hambriento perrito, tiritando de frío, acurrucado para darse un poco de calor, y no somos capaces de compartir aquello que tal vez hemos compramos o bien  ir a algún lugar próximo para comprarle algo.

Como seres humanos tenemos opciones en la vida y cada uno elige como llevar la vida, en cambio estos queridos animalitos no la tienen, dependen de nosotros y no podemos fallarle a la vida porque ellos representan una cadena de amor hacía todos.

Hace dos años recogí un perro de la calle, su nombre es NEGRO,  debo darle gracias a la vida por haberlo encontrado y de aceptarme como su compañera en el caminar de la vida. Me da mucha alegría de verlo cada vez que duerme calentito en su cama, con sus peluches y que he podido hacer feliz a un alma de ángel.

Ojala pudieran ser más personas que compartieran la alegría de adoptar un animal, aunque sea en alimento, cuidados y cariño, sin podérrselos llevar a su casa. Ellos saben que tienen a alguien que les brindará todos los días su alimento y eso lo agradecen con todo el corazón.

¿Saben Uds. que la palabra dog (en inglés) al darla vuelta se lee god ( Dios)?

Por favor, mediten esto.

 

Gracias.

Litzzie

 

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A nuestra querida Negrita

Esta es la historia de mi perrita adorada que junto a mi madre decidimos llamarla simplemente "Negrita".

Su historia es muy triste, pero con un final feliz como en los cuentos, desde que llegó hasta nuestro hogar para llenarlo de alegría con sus travesuras y excesiva ternura.

Ella vivió los primeros meses de su vida con un indigente alcoholizado, que la maltrataba y la mantenía encerrada para que no saliera a la calle. Pero esta cosita, como es tan jugetona, de alguna manera se las ingeniaba para escaparse y salir a jugar con sus amigotes. Nosotras vivimos en una avenida, y cada mañana cuando venía camino a la oficina, la veía jugando y corriendo con otros perros, incluso más de una vez la ví cruzar la calle sin mirar hacia ningún lado..ay! que sustos me hizo pasar mi Negris.. cuántas veces la llamé para acariciarla y regalarle parte de mi colación o fui testigo de los insultos de su dueño y del temor que mostraba cuando lo veía llegar.

Mi mamá por otro lado, también ya se había percatado de la existencia de esta perrita encantadora, que el resto del vecindario discriminaba por presentar una severa dermatitis que la tenía con muy poco pelaje. Fue así, que gracias a la solidaridad y buena mano de su actual "amita", mi querida Negrita nunca más supo lo que era pasar hambre.

Sin embargo, por muchos días no vimos más a Negrita afuera de mi casa a la espera de su menú del día, y percibimos que algo malo estaba pasando. Así es que con harto susto, decidimos ir a enfrentar a su dueño y preguntarle que había pasado con nuestra querida "pensionista". Cuando llegamos hasta la precaria casita, descubrimos que Negrita había sido encerrada y se habían tapado todas las rendijas por donde se escapaba. En mi desesperación por sacarla, entré, arriesgandome a encontrar a este tipo... si Uds. hubieran visto sus ojitos brillar, estaba hambrienta, deshidratada pero feliz de vernos. Con mi mamá lloramos y la llevamos a comer a la casa esa noche.

Esta situación gatilló que finalmente, mi mamá se decidiera a recogerla y darle un hogar definitivo, pese a que ya contabamos con tres mascotas (un perro muy desordenado y dos gatos).

Fue así que esa tarde, al llegar desde mi trabajo, me encontré con los ojitos de Negris, la noté asustada de molestarme con su presencia... sólo recuerdo que el corazón me latía rápido y le di la bienvenida con un gran abrazo.. mi mamá estaba complicada porque tener mascotas significa cuidados y dinero. Pero gracias a Dios, nunca nos ha faltado para alimentarlos y darles asistencia médica.

Negrita nunca será madre, fue una decisión en conjunto que tomamos, para evitar que más cachorritos vengan a sufrir a este mundo.., también fue desparasitada y le tratamos la sarna.

Me siento feliz por tener a Negris en casa y de verla tan gorda, con pelaje nuevo, feliz, juguetona, y ver lo bien que se lleva con su hermano mayor. Espero que mi cosita nos acompañé por muchos años.. le prometí que nunca más volverá a repetir su triste pasado, nunca mientras nos tenga.

Te adoro Negrita y gracias por tu infinito amor,

Alejandra González

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Los Amigos de Germán

Si hubiésemos querido escribir una historia trascendente, quizás no lo habríamos logrado.

Don Germán, más conocido como el cartonero de los perros gordos, era un hombre muy gentil, trabajador y preocupado por sus "compañeros", siempre atento de comprarles la leche y recoger las sobras que le guardaban en algunos restoranes para poder alimentarlos.

Don Germán, lamentablemente y como muchos saben, ya no está con nosotros.

Se le recuerda por su humildad, porque nunca faltó el respeto, siempre muy educado con las mujeres a quien denominaba cariñosamente "damas", pero principalmente porque andaba con todos sus amigos alrededor del carretón.

Según la información entregada por los bomberos de la Estación COPEC, estuvo varios días aquejado de una bronconeumonía y se alojó cerca de Avda. Egaña. Llamaron varias veces al SAPU, pero la ambulancia al encontrarse con una persona indigente no hizo mucho y lo dejó ahí. Recién cuando uno de los encargados amenazó con hacer una denuncia pública a un medio de comunicación, decidieron llevarlo a la Posta Central.

Antes de partir, sintiendo el presentimiento de su muerte, se acercó a la Parroquia San Roque y sólo hizo un encargo a la Señora Magda: "Cuídenme mis perros, porque estoy muy enfermo y me voy a morir".

Estuvo algunos días en la Posta y falleció el día Lunes 14 de Enero, pero antes de morir pidió hablar con el Carabinero de turno para dejar un último mensaje de amor.

Luego de su muerte, el funcionario llegó a la Parroquia San Roque, como le pidió don Germán, a dejar su mensaje: "Por Favor, que se acuerden de mi encargo".

¡Es increíble que con todos los padecimientos en esos minutos finales de su vida, tan solo pidiera que le cuidaran a sus perritos, sus fieles compañeros!.

La tarea no es fácil. Los perros eran cinco: La Picha, La Chica, La Chola, La Coja y el Terry.

La Coja, después de su muerte desapareció.

El Terry mantuvo un vínculo tan cercano con él, que cuando se sintió solo dejó de recibir agua y alimento. Lo encontraron muerto por deshidratación en la bomba bencinera a los pocos días de fallecer su amo.

Tan sólo quedan tres perritas y una de ellas tiene 5 cachorros (3 machos y 2 hembras). Todos están en pésimas condiciones ambientales. No les falta la comida, por ahora, pero las garrapatas y otros parásitos terminarán debilitándolos.

Quisimos compartir esta historia con toda la comunidad de San Roque, porque deseamos cumplir el último deseo de nuestro gran amigo: ubicarles un buen hogar.

Esperamos contar con su valiosa ayuda y que Don Germán siga presente entre nosotros a través del amor que sintió por sus animales y la tremenda lección de amor que nos enseñó el Terry al morir de pena.

Esperamos que con esta emotiva historia brote desde sus corazones ganas de colaborar con esta campaña: Solicitamos principalmente hogares para estos pequeños y también el dinero suficiente para comprar los insumos para las esterilizaciones de las hembras adultas, la vacunación y la desinfectación de los cachorros, de esta maneraaseguraremos que quienes quieran adoptar a estos perritos no tendrán inconvenientes posteriores.

Muchas Gracias por su atención y cualquier otro aporte los puede canalizar a través del teléfono 2715261 (Ximena Lutgarda).


Amigos de Germán

 

 


 
 

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Todos los Perritos se van al Cielo


Me llamo Indio y llegué a la casa de mi actual familia a los 2 meses. Al comienzo no le agradé a mamá - porque no era fino - ni a la nana, que dijo: "El perro o yo ". ¡Cosa seria! porque la nana llevaba más de 30 años con la familia. Los niños argumentaron que yo venía para cuidar, justamente a la mamá y a la nana, y así fué como me quedé. Fuí creciendo y cada vez me parecía más a un pastor alemán. Realmente era hermoso, sólo que no se me pararon las orejitas, algo que mamá siempre me sacó en cara. Me puse muy celoso de mi gente y de mi territorio: he sido un perro muy bravo y me respetan mucho en el barrio ¡tengo mi fama!, cumpliendo así las expectativas para lo que fuí traído. Poco a poco conquisté a mamá y a la nana, al punto de tener libre acceso al interior de la casa y terminé durmiendo en la habitación con mamá. Debo decirles que soy muy limpio y obediente, jamás he ensuciado el interior de la casa. ¡Eso si !, si hay algo que detesto, es cuando la familia se baña en la piscina y debe ser porque cuando recién llegué, me caí, fuí al fondo y salí con la ayuda de mamá. Así fue que supe cuánto me quería.

He tenido una linda vida. Todas las navidades recibo de regalo una pelota, y algo rico de comer: un osobuco, una lata de atún, etc, y para mi cumpleaños me regalan globos porque me gusta reventarlos y jugar con ellos. Así han pasado casi 11 años. Mis hermanos se casaron y hemos quedado en casa sólo yo, mamá y la nana. Me pongo yo primero porque mamá ha dicho que sólo sigue en esa gran casa por mí, que sólo se irá cuando yo muera, y que el jardín lo cuida y lo mantiene lindo para mí, para que yo pueda hacer mis ejercicios cuando no me pueden sacar de paseo, cosa que hacemos regularmente, con la nana incluída, muy temprano en las mañanas.

¡Qué rico es tener una nana!, me prepara cosas ricas de vez en cuando y me encanta el olor de sus asados cuando los pone en el horno y me permite disfrutarlo en la misma cocina, cerquita de ella, y luego me da a probar. No a todos los perros les permiten entrar a la cocina, con el cuento de que son sucios. No es mi caso. Bueno parece que está llegando el momento de que mamá deje la casa. Estoy muy enfermo, y estoy hospitalizado. Hoy el veterinario llamó a mamá para decirle que me tiene que dormir.

Es algo a los riñones, he bajado como 15 kilos y no tengo deseos de comer. Me tienen con suero. Mamá vino a verme y se puso muy triste. El Dr. le dijo que esperaramos hasta mañana, para hacerme otro exámen a ver si repunto, si se produce el milagro, ya que mi calidad de vida no promete nada bueno y además ya son casi 11 años. He sido muy feliz y mamá siempre dice que yo humanicé a la familia, que les hice un gran bien, que los salvé de un amenazante egoísmo, etc... Bueno, si mañana ya no estoy en este mundo, tengo que agradecerle a mamá, que me ennobleció al llamarme "Indio de la Quebrada de Alvarado" ya que cada vez que ella contaba mis gracias y proezas, que no eran pocas, decía que sólo me faltaba hablar, entonces le preguntaban de que raza era esa maravilla y ella con orgullo decía CHILEAN PASTOR y a continuación mi nombre completo.

Bueno, si se produce el milagro volveré a escribirles, si no sólo el consuelo de que "todos los perritos se van al cielo"...

Se despide,

Indio de la Quebrada de Alvarado

Claudia Puig Rendic - Santiago,

Soy yo, Indio de la Quebrada de Alvarado y quiero contarles que hace un par de horas me fuí al cielo. Empeoré y mamá tuvo que tomar la difícil decisión de que me durmieran. Estaba en la clínica y ella fue a acompañarme en mis últimos momentos. Supe que le costó muchísimo decile al Dr. que lo hiciera, lloró muchísimo y yo no tenía como decirle que estaba muy bien, muy aliviado. Llevó en sus manos el aroma de su perfume habitual para que me durmiera con un olor que yo conocía muy bien y me sintiera en familia. Agradezco que así lo haya hecho, porque creí estar en casa, en su pieza y la verdad que no quedaba otra, porque estaba muy mal. Si me hubiera llevado a casa igual me habría ido al cielo, pero con mucho sufrimiento para ambos. Buenos amigos , les dejo un espacio para que alguno de Uds. vaya con mamá, una vez que ella haya hecho el duelo.

Desde el cielo,

Indio de la Quebrada de Alvarado

Claudia Puig Rendic - Santiago.

 
 

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Luly

El 25 de mayo de 1999 falleció mi querido padre, el cual me enseñó y me inculcó el amor a los animales. En el transcurso del día apareció una perrita de 4 meses aprox., la cual se notaba que no comía ni bebía algo hace varios días. Yo, como de costumbre, le dí de comer y beber en la calle y luego me olvidé de ella.

El día estaba frío y había llovido días antes. Al día siguiente cuando fuimos a dejar a mi papá adonde descansa en paz, yo me acordé de la perrita y me preocupé por ella ya que la noche había sido muy fría y húmeda. Entonces le pedí a mi papá que me avisara si donde él estaba tenía paz y descansaba en Dios enviándome la perrita como respuesta a mi pregunta y al momento de haber terminado mi plegaria la "Luly" corrió a la puerta de nuestra casa la cual vive feliz con nosotros.

José Mejías Polanco - Santiago.

 

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El arca de Noé

Tengo 19 animales recogidos de la calle. Todos llegaron a mi casa en muy mal estado y con una historia triste detrás de ellos, pero la peor fué mi persa, "Gordi". Cuando me lo trajeron tenía unos cuatro años, todo puros nudos, enfermo de reuma, artrosis, súper asustado, desnutrido, etc. Lo habían comprado con pedigree, con dos meses y hasta los dos años su vida fué de golpes, patadas, correazos, etc.

Después fué a parar a una nave, abandonado, donde solo comía una vez por semana y todo el tiempo estaba solo, pasando frío, miedo, hambre, etc.

Me lo trajeron en Octubre y en Diciembre en Noche Buena le operaron de vida o muerte de piedras en el riñón. Sobre las 12 de la noche me lo trajeron operado y desde entonces vive como una rosa, he tenido que enseñarle a subirse a los sofás, etc., pues tenía pánico a hacerlo. Hoy, después de 5 años es muy feliz junto a sus 13 compañeros, los gatos, mi chinchilla, el loro y otros dos perros recogidos.

Blanca - Madrid.

 


 

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Un hermoso cuento

Hoy recibí por correo un hermoso cuento y lo quiero compartir:


"El dueño de una tienda estaba colocando un anuncio en la puerta que decía:
"Cachorritos en venta".

Esa clase de anuncios siempre atraen a los niños, y pronto un niñito apareció en la tienda preguntando:
"¿Cuál es el precio de los perritos?"

El dueño contestó: "Entre $30.000 y $50.000".

El niño metió la mano en su bolsillo y sacó unas monedas:
"Sólo tengo $2.500... ¿puedo verlos?"

El hombre sonrío y silbó. De la trastienda salió su perra corriendo seguida por cinco perritos. Uno de los perritos estaba quedándose considerablemente atrás. El niño inmediatamente se acercó al perrito rezagado que cojeaba.

"¿Qué le pasa a este perrito?", Preguntó.

El hombre le explicó que cuando el perrito nació, el veterinario le dijo que tenia una cadera defectuosa y que cojearía por el resto de su vida.

El niño se emocionó mucho y exclamó: "¡Ese es el perrito que yo quiero comprar!".

El hombre replicó: "No, no compres ese cachorro, si realmente lo quieres, yo te lo regalo".

El niño se disgustó, y mirando directo a los ojos del hombre le dijo:

"Yo no quiero que usted me lo regale. El vale tanto como los otros perritos y yo le pagaré el precio completo. De hecho, le voy a dar mis $2.500 ahora y $500 cada mes hasta que lo haya pagado completo".

El hombre contestó: "En verdad no querrás comprar ese perrito, hijo. El nunca será capaz de correr, saltar y jugar como los otros perritos".

El niñito se agachó y se levantó la pierna de su pantalón para mostrar su pierna izquierda, cruelmente retorcida e inutilizada, soportada por un gran aparato de metal. Miró de nuevo al hombre y le dijo:

"Bueno, yo no puedo correr muy bien tampoco, y el perrito necesitará a alguien que lo entienda".

El hombre estaba ahora mordiéndose el labio, y sus ojos se llenaron de lágrimas... Sonrío y dijo: "Hijo, sólo espero y rezo para que cada uno de estos cachorritos tenga un dueño como tú".

Jorge Bravo H. - Santiago.

 

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Para nuestra Pytta de Aymara


"Tengo en mi mente la imagen de tu rostro. Con tus orejas hacia atrás, siempre sentada, nos instabas a abrazarte. Era la fórmula que tenías para que en nosotros brotara todo ese amor que tú nos habías enseñado a entregar. Te recibimos una mañana de sábado desde los brazos de unos niños que te ofrecían a los transeúntes. Mis hermanas y yo estábamos pequeñas y queríamos tener un perro. Ya teníamos una gata. Te recibimos con una manifiesta alegría y te llevaron en brazos hasta nuestra casa. En el camino, nos pudimos percatar que no eras macho, sino una dama, una verdadera dama, según nos demostraste con el tiempo. Comenzaste a crecer y eras muy desordenada. Incluso eras muy brusca para jugar con nosotras. Entonces encontramos a un adiestrador y te enseñó a comportarte. Aún recuerdo cuando jugabas a las barbies con nosotras y corrías por el patio con las muñecas. También te veía disfrazada y tu lo disfrutabas. Cómo no recordar la fecha en que buscábamos los huevos de pascua. Por tu desarrollado olfato los encontrabas primero y te los comías.

Nosotros no queríamos que tuvieras hijos, pero tu comenzaste a demostrarnos que lo que más anhelabas era ser madre. Te buscamos un novio y quedaste preñada. ¡ Cómo te cuidamos!. Contamos los días para tu parto y cuando llegó el momento, estuvimos contigo ayudándote y compartimos tus 4 perros: cuatro machos y una hembra. Sin embargo, no todo fue alegría, porque hubo dos de tus cachorros que no pudieron nacer, y por lo tanto, fue necesario operarte. Tus cachorros tenían sólo dos días de vida cuando te fuiste a la clínica. Nosotros los cuidamos durante ese día. Cuando llegaste, lo único que querías era que te devolviéramos tus cachorros. Con cuanta alegría los lavabas y los amamantabas. Por eso, quizás, tu herida no cicatrizaba y fue necesario operarte cinco veces. La veterinaria, doctora Patricia Rocco, pasaba horas y horas cuidándote, demostrando su gran amor por los animales. Te diseñamos una pechera para proteger la herida y logramos que cerrara. Sin embargo, luego vino una! grave gastritis que te tuvo al borde de la muerte. Tus bebés ya tenían un mes y como habían sido solicitados desde ante que nacieran, decidimos entregarlos a sus nuevos amos porque tu no estabas en condiciones de cuidarlos. Dejamos sólo a tu perrita, a la que bautizamos Fefé. Cuando te mejoraste la disfrutaste mucho, siempre estuviste preocupada de ella. Pasaron los años y a pesar que debimos trasladarnos a diferentes ciudades por razones de trabajo de mis papás, tu siempre nos acompañaste. A los once años de vida estabas muy bien de salud, pero un atardecer salí a saludarte después de haber llegado del colegio y te encontré acostada en tu casa. Me llamó la atención porque no te levantaste a saludarme como siempre lo hacías. El corazón había fallado. La pena fue enorme, pero nos quedó el consuelo de saber que no sufriste. Tu cuerpo fue cremado y tus cenizas nos acompañan en el living de nuestra casa. Tu no has muerto. Hablamos contigo siempre y recordamos todo el amor que nos entregaste. Aún está tu hija con nosotros. Ha sido un gran legado."

Estela de la Paz Ortiz Pérez - Santiago.

 

 

 


 

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La dulce Candy

Teniamos 5 meses de matrimonio muy felices, pero sentíamos que algo nos faltaba, un hijo no podía ser aún. Por cosas del destino una perrita fué a parir en la calle muy cerca de donde vivíamos.

Los perritos machos tuvieron mucha suerte y la gente los adoptó inmediatamente, pero a las hembras nadie las quería. Cuando yo llegaba del trabajo en las tardes habia una de ellas que me seguía, como yo siempre le tuve miedo a los perros no le daba importancia, pero un día conversando con mi marido decidimos adoptar a esta perrita, la fuimos a buscar y apenas la tomamos en nuestros brazos nació un cariño inmenso entre los tres. Ahora Candy tiene ocho meses y es nuestra familia, a ella le damos todo el amor y cuidados que nadie le podría dar, es muy regalona y entiende todo lo que le decimos o lo que nos pasa.

Nosotros pensábamos que los perritos no pensaban o no entendían, pero ella nos demostró que es todo lo contrario, ella ilumina nuestros días, es la perrita más cariñosa.

No entiendo cómo hay gente que maltrata a los animales, antes de hacerlo deberían pensar que sentiríamos nosotros mismos si nos maltrataran así.

Esta es nuestra historia, de nuestra dulce Candy.

Cynthia Lopez - Santiago.

 


 
 
 

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El Negro

Una tarde, antes de irme a trabajar, decidi pasar al supermercado y, en la entrada, noté un tumulto de gente mirando a un perro y compadeciéndose de él. Pobrecito!!!, es lo que escuchaba decir. Me acerqué y vi que era un cachorro, tenía la patita recogida y una enorme herida purulenta.

El decaimiento del animalito era evidente.

Como pude, lo cogí en brazos, y lo llevé al veterinario con la esperanza de una curación, aunque implicase hospitalización... Pero el médico me dijo, que el perrito ya tenía un cuadro infeccioso generalizado, tenía fracturas multiples, es decir, el panorama no era el mejor y me indicó que la salida era hacerlo "dormir", para que no sufriera.

Sentí un balde de agua fría cuando escuché eso, pero pensé que sacaba con hacerlo sufrir más...

El perrito me miraba con lágrimas en sus ojos; estaba harto de vivir ante la indiferencia de los humanos. El sólo quería irse en paz.

Lo acaricié en la camilla y lo besé, y sé que este perrito. "el negro" estará en el cielo, junto a otros hermanos menores que no tuvieron la suerte de encontrar el amor y cuidado que merecen.

Esta historia es un homenaje a ese perrito y a muchos más, que sufren y solo prodigan una cuota de atención y respeto por parte de nosostros.

María Soledad, Rancagua.

 



 

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Para que no olviden mi historia


Mi nombre es Chola o Deisy o Mona, así de todas estas maneras me llamaban, yo fui una de las tantas perritas abandonadas a su suerte en este mundo, tuve muchos perritos, pero......lamentablemente no sé que fue de ellos, espero hayan tenido mejor suerte que yo. Fui acogida por muchos corazones bondadosos y gracias a ellos pase mis años, feliz, devolviendo todo el amor que recibí, pero un día un humano cruel me sacó del que había sido mi hogar por muchos años y me hizo desaparecer....Se que dejé corazones destrozados sufriendo por mi partida, me voy con la ilusión de que después de esta vida, nosotros los animalitos debemos tener un cielo lleno de Amor esperando por nosotros, donde nadie nos haga daño.....Siempre me preguntaré qué le molestó de mi a este SEÑOR, ¿Sería acaso que caminaba en cuatro patas, o que estaba cubierta de pelos, o simplemente porque no era igual a él?. Lo que sí sé, es que jamás le hice mal o daño a nadie. Por favor, no permitan que otras perritas o perritos terminen como yo, es hora de hacer cambios. !Ayúdenlos!. Desde un mundo mejor, les pido por todos mis hermanos que aún viven, que aún sufren,...no permitan que mi historia se repita, es mi humilde adiós, no me olviden ni olviden mi historia.

MONA

Marcia Sacco D.- Ñuñoa, Santiago.

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A aquellos que maltratan

LES ESCRIBO PARA ENVIARLES UN MENSAJE A TODAS LAS PERSONAS QUE MALTRATAN A LOS ANIMALES. ANTES DE PEGARLE UNA PATADA A UN PERRRO QUE NO LES ESTÉ HACIENDO NINGUN DAÑO O QUE SIMPLEMENTE SE ACERQUE PARA RECIBIR UN POCO DE AFECTO, LOS MISMO PARA LOS GATITOS O CUALQUIER OTRO ANIMAL QUE GENERALMENTE VEMOS Y QUE COMPARTEN DIARIAMENTE CON NOSOTROS, ANTES DE PEGARLES... PIENSEN QUE SIENTE ESE ANIMAL.

DICEN QUE LOS ANIMALES NO TIENEN SENTIMIENTOS Y QUE NO LES IMPORTA NADA, PUES BIEN, TAL VEZ NO TENGAN INTELIGENCIA, PERO SI TIENEN VIDA, POR LO CUAL DEBEMOS RESPETARLOS COMO A CUALQUIER SER HUMANO. NO POR SER ANIMALES DEBEN SER AGREDIDOS, NO OVIDEMOS QUE MUCHAS VECES LOS ANIMALES SON MALTRATADOS EN DESIGUALDAD DE CIRCUNSTANCIAS Y DE FUERZA.

NO SIGAN CON ESA FRIALDAD EN SUS CORAZONES, LOS ANIMALES NOS BRINDAN MUCHO AMOR SIEMPRE QUE ESTAMOS TRISTES...

Nataly Barrientos B. - Santiago.

 

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Sólo los que amamos

Sólo nosotros los que amamos a los animales podemos entender.

Hace un año y medio mi marido me regaló una perrita la cual le pusimos de nombre Rayen (que en lengua mapuche significa flor).
Ella llegó a vivir con nosotros a los 45 días de haber nacido. La relación entre ella y yo cada día es maravillosa.
Por trabajo mi marido viaja mucho y ella es mi compañera, es como mi hija, ella entiende todo cuando estoy triste y cuando estoy alegre.
Es una unión tan fuerte la de ambas que el año pasado ma tocó viajar y ella se quedó acá. Cuando regresé la Rayen no era la misma, no jugaba como antes, no ladraba. Fueron como tres días así.
Cuando la acaricié me di cuenta que tenía heridas en su cuerpo, y pude llegar a la conclusión que la persona con que la dejamos la lastimó.
Desde ese día no me he separado más de ella y si viajamos lejos la llevamos con nosotros.
Mi historia es ésta.
Amo a mi perra y ella a mí.

Marianela Rojas P. - Ancud, Chiloé.

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